Iglesia de Santa María Magdalena

En la bella capital andaluza nos encontramos con la Iglesia de Santa María Magdalena, un templo de culto católico romano que se suma a la extensa lista de puntos de interés que la ciudad de Sevilla ofrece a los turistas y visitantes. Una ciudad que no deja indiferente a quien la descubre por primera vez, aunque deben cuidarse de los rigores del verano con temperaturas superiores a 40 grados en muchas ocasiones.
La Iglesia de Santa María Magdalena es un edificio representativo del barroco sevillano del siglo XVIII. En un principio fue la iglesia conventual de San Pablo el Real, de la orden de los dominicos, y en la actualidad es la sede de diversas hermandades que procesionan en Semana Santa por las calles sevillanas, junto a sus habituales actividades de culto.

Sus origenes hay que buscarlos retrocediendo algunos siglos en la historia, en concreto al siglo XIII, aunque se destruyó posteriormente coincidiendo con la invasión de España por parte de las tropas de Napoleón. Ya en el siglo XIX se decide el traslado de la parroquia a la iglesia del convento de los dominicos que se encontraba próxima al emplazamiento original de la anterior.
La Iglesia de Santa María Magdalena posee tres puertas que dan a la conocida calle San Pablo y su interior se compone del presbiterio, una nave transversal, cinco capillas y tres naves longitudinales. El contenido artístico que aloja el templo es excepcional con bellos murales, lienzos, orfebrería, esculturas e imaginería.

Cabe destacar las imágenes de la Virgen del Ámparo, El Cristo del Calvario, Virgen de las Fiebres, Virgen del Rosario, Virgen de la Presentación, Virgen de la Antigua y una interminable lista de figuras de gran belleza e inigualable devoción.



0 ComentariosComentar