Visitando la República Checa
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- Publicado por: Emiliano Gore
La Republica Checa es uno de los estados más jóvenes de Europa. En los años posteriores a la Segunda Guerra Mundial los visitantes de la antigua Checoslovaquia rara vez se aventuraban fuera de Praga, la capital. Hoy, las ciudades y castillos medievales del país atraen a un número de turistas que cada vez es mayor.
La Republica Checa está formada por dos regiones llamadas Bohemia y Moravia. Mientras el sur y el oeste se caracterizan por sus onduladas llanuras y frondosas montañas cubiertas de pinos donde se encuentran antiguos balnearios.
En Bohemia se encuentra Praga que es un centro cultural y comercial con una majestuosa arquitectura, siendo una visita obligada para cualquier turista.
No obstante, lejos de esta ciudad cosmopolita, el apacible paisaje bohemio hospeda docenas de castillos y poblaciones históricas cuya apariencia ha permanecido prácticamente inalterada durante cientos de años.
La mayoría de los principales lugares de interés se pueden visitar realizando una excursión de un día desde Praga, y el acceso a ellos es sencillo gracias al eficaz transporte público y la red de carreteras de la capital.
Uno de los sitios que más se puede recomendar de todos estos es Ceky Krumlov, un pueblo que merece por lo menos dos días de exploración. También se deben visitar lugares como Karlsbad, Karlstein y Kutná Hora, que están relativamente cerca de Praga y que se pueden recorrer en un solo día.
Por eso lo más recomendable es instalarse en la ciudad capital y desde allí recorrer en diferentes jornadas cada una de las ciudades menos conocidas de la Republica Checa, que no por ello son menos interesantes y atractivas.

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