La Iglesia de San Clemente en la Isla Harris
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- Publicado por: Rene Raiteri

Quizás se a unos de los destinos menos promovidos turísticamente, pero Escocia ha conservado el misticismo de sus raíces nórdicas casi intactas a lo largo del tiempo. Y en el mundo globalizado actual eso no es poco. Sus profundas tradiciones arraigadas a la historia de los clanes me llevaron hasta ella para ahondar mi conocimiento sobre su cultura.
La famosa novela de Julio Verne “Las Indias Negras” fue ambientada en los escenarios de las minas de carbón de este rincón del mundo, describiendo no solo la vasta actividad minera abocada a la extracción del valioso carbón que propulsó la revolución industrial inglesa, sino que también detalló con gran claridad el costumbrismo popular del pueblo escocés. Luego de mi vista a algunas minas y recorrer las pequeñas campiñas tuve la inquietud de conocer la forma de vida que llevaban en las pequeñas islas que forman parte de esta cultura.
Así llegué hasta la Isla de Harris, a Rodel, una pequeña campiña cercana al puerto donde está la Iglesia de San Clemente, una antigua construcción en forma de cruz forjada con rocas de allá por el año 1500 por el jefe del Clan MacLeod. El edificio debió ser reconstruido dos veces casi en su totalidad, pero aún conserva su forma y arquitectura original, propia de la época.
Enclavada en una elevación rocosa, rodeada por las tumbas de los integrantes del Clan MacLeod y coronada con una torre en el centro de su construcción a la cual se accede por unos rústicos peldaños de piedra y madera, domina la vista del lugar.
Las arcadas interiores y su lúgubre ambientación me transportaron casi inevitablemente al medioevo, a los castillos y a las feroces luchas territoriales llevadas a cabo por los caballeros.
Volví al puerto y abordé el Ferry que me llevaría, serpenteando por entre las islas de regreso hasta el puerto de Oban al sudeste.


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