Los árboles gigantes de La Aripuca
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- Publicado por: Rene Raiteri

Partimos en motocicleta para hacer todo un recorrido por Sudamérica. La ruta que nos llevó hasta Brasil desde Córdoba fue bastante sencilla, éramos locales y conocíamos los caminos de nuestro país los tres. Las motocicletas eran de gran cilindrada y estaban preparadas para la extensa travesía que realizaríamos.
Antes de Cruzar a Brasil, en Misiones, visitamos las ruinas de San Ignacio Miní y las minas de Wanda. Fue allí que nos enteramos que en la reserva de La Aripuca, ubicada en la Selva Paranaense. Cerca de allí existían árboles gigantes y había un paseo que podríamos tomar allí. Pasamos la noche en San Ignacio, en la Hostería “Aguyjeveté" (saludo de bienvenida y despedida del pueblo Guaraní), un lugar muy acogedor, bastante sencillo y de costo medio.
Por la mañana tomamos unos mates (infusión tradicional argentina) como desayuno acompañado con una tortilla de harina cocida a la parrilla (realmente deliciosa) y luego partimos a conocer estos inmensos árboles en la reserva de La Aripuca.
La imagen era majestuosa y para darles una idea a ustedes, puedo decirles sin temor a errar que uno de ellos equivalía a 6 personas rodeándolo con los brazos extendidos. La construcción que coronaba la entrada al predio parecía ser la casa de un gigante, toda hecha con troncos de estos árboles. La altura, bueno, proporcional al ancho de estas variedades de Sequoia, es decir, ¡¡¡inmensos!!!
Realizamos el tour acompañados por guías zonales que nos aleccionaban de muchos detalles tanto históricos como geográficos y demográficos. Escalamos a la copa de uno de estos especímenes y desde allí pudimos observar el “techo de la selva” como le llaman allí y luego practicamos rappel con sogas y mosquetones para descender del árbol. Desde La Aripuca cruzamos a Brasil para seguir la ruta que teníamos predeterminada, felices de haber descubierto un tesoro natural muy cerca de nuestras raíces.


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