La ruta de la Seda: de Estambul a Yazd

Siempre fui un entusiasta de la historia, y dada la posibilidad que he tenido de recorrer el mundo, hace algún tiempo decidí embarcarme en una gran aventura: Recorrer la Antigua Ruta de la Seda.
La primera etapa que recorrí fue desde Estambul (antes llamada Constantinopla) en Turquía hasta Yazd, en Irán. Con poco más que una mochila como equipaje y ropas de algodón tradicionales turcas partí hacia esta ciudad. Este primer tramo de la Ruta de la Seda es de 2.700 kilómetros aproximadamente, por lo que la primera parte la realicé en tren hasta el Lago Urmia, bordeando alguna vez las costas del Golfo de Izmit y el Mar de Mármara.
El prolongado viaje me ayudó a aprender algunas palabras de turco. Entablé amistad con unos viajeros ingleses que se dirigían a Yazd para participar de una ceremonia funeraria Zoroastriana, Y me invitaron a unirme a una caravana de comerciantes que a lomo de Camellos se dirigían hacia allá.
La idea enseguida echó raíces en mí, y apenas llegamos al Lago Urmia me sumé a este grupo. Me llamó mucho la atención el permanente contraste de los paisajes casi desérticos, desolados y los imponentes oasis que se alzan por doquier por todas partes.
Por las noches acampábamos cerca de algún poblado o al reparo de las inclemencias del tiempo. Los guías, muy comprensivos y amables hacían más llevadera la experiencia relatándonos antiguas historias y transmitiéndonos sus experiencias de vida y costumbres en aquellos remotos destinos. Luego de ocho días de marcha llegamos a Yazd y parecía que habíamos retrocedido en el tiempo. La arquitectura allí era antigua, desgastada, pero no por eso menos bella.
Me hospedé en el Silk Road Hotel, realmente, después de la experiencia de la caravana, deseaba algo de confort. El costo del hotel era medio (unos 80 dólares por día la habitación) y su parque muy bello, además tenía una adicional que me interesaba: un restaurante de comidas típicas, donde asistí y repuse fuerzas para emprender nuevamente mi viaje y recorrer la Ruta de la Seda.


0 ComentariosComentar