Una mansión en el medio del mar

Henry Wood y su esposa no tienen problemas para estacionar su automóvil en la puerta de su casa porque simplemente no lo hacen. Tampoco se llevan mal con sus vecinos, pues no los tienen. Lo que sí seguramente conocen bien los Woods son los ruidos del mar y los movimientos de los peces, pues el hogar de este matrimonio se encuentra en medio del mar.
Se trata de Clingstone, una imponente mansión de más de 100 años de edad, construida sobre la Rhode Island, una pequeña isla rocosa cerca de Oslo, en Noruega, que tiene casi el mismo tamaño de la propiedad. Cuando Herny Woods decidió comprarla en el año 1961, más de medio siglo había pasado desde que su primo lejano la abandonara en 1905.
Los Woods devolvieron la vida a la mansión y decidieron instalarse en ella, a pesar de los peligros de la soledad en el medio del mar. La casa se encuentra muy bien equipada por dentro, con todas las comodidades y objetos necesarios al alcance por cualquier urgencia.
Además, una vez al año y con la colabroación de sus amigos se preocupan por preservar su arquitectura. Sin dudas, los Woods deben ser muy valientes en alojarse en la mansión Clingstone pues llega un punto en que debe ser desesperante estar tan lejos de todo.









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