Viajando en tren por el Outback
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- Publicado por: Paula Labella

Según cuenta Time, el conductor del tren Ghan (Scott Fels) recomienda lo siguiente: "Si un canguro es golpeado accidentalmente por el tren, realmente no se siente", no pasa nada. Sin embargo, si golpea a un camello, mejor alejarse de las ventanas.
El tren al que hacemos referencia es el Ghan. Un tren que atraviesa el Outback (también llamado el Nunca-Nunca, Woop Woop, back of beyond, o back o'Burke) de Australia.
Y yo no sé qué tanta atención han prestado ustedes a las recomendaciones de Scott Fels, pero yo he quedado un poco perpleja con el tema de los camellos. ¿Hay camellos en el interior remoto y semi-árido de Australia?
Y sí, parece que sí. Hay camellos en el desierto, y hay bastantes. Algo así como un millón, o más. Resulta que estos camellos son descendientes de los camellos afganos que se usaban en las caravanas de 1860 y 1870. Gracias a esos camellos los exploradores pudieron hacerse camino en las zonas áridas del continente y conocer el desierto.
El Ghan es el tren más famoso del país (www.gsr.com.au) y ha sido nombrado así, justamente, en honor al camello.
Si quieren conocer el desierto de Australia, es muy buena idea que viajen en el Ghan. Suben al tren, se acomodan en el camarote y admiran el paisaje. Es una aventura que vale la pena. Y además, solo pueden hacerla sobre este tren. Porque el Gahan es el único medio que une las ciudades de Adelaide y Alice Springs.
El tren cuenta con cuatro categorías. Pero la clase turista ya es suficiente y brinda buen servicio. Hay camas confortables, ropero, lavamanos, elementos cosméticos y baño privado. Además, hay un vagón restaurante que se llama Stuart, un salón de tragos y un café llamado Matilda´s, entre otras atracciones.
Todas esas comodidades hacen que recorrer 1.555 kilómetros sea una gran aventura, pero súper confortable. El viaje dura aproximadamente 20 horas y es muy placentero. Se parte de la estación Keswick, en Adelaide y desde ahí, todo es maravilla.
Los primeros kilómetros brindan una hermosa postal de viñedos en el valle de Barossa. Luego, tras la primera parada (en Port Augusta), el paisaje va cambiando para deleitarlos con los camellos, el sol rojo y los eucaliptos.

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