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La casa de Pablo Neruda: una de tres

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Pablo Neruda no necesita presentación, aunque muchos desconocen su verdadero nombre: Ricardo Eliezer Neftalí Reyes Basoalto. El mundo entero lo conoce por su seudónimo que, al fin y al cabo, paso a ser su nombre legal más tarde.

Este poeta chileno es considerado uno de los más grandes y más influyentes de su siglo. El novelista Gabriel García Márquez así lo dijo: fue "el más grande poeta del siglo XX en cualquier idioma”. Y el crítico Harold Bloom no redujo los elogios: “ningún poeta del hemisferio occidental de nuestro siglo admite comparación con él”.

También se destacó como activista político, fue Senador, integrante del Comité Central del Partido Comunista de Chile y candidato a la Presidencia de Chile. Pero sus mayores logros fueron los literarios, y en 1971 –entre  otros muchos reconocimientos, ganó el Premio Nobel de Literatura  y un Doctorado Honoris Causa por la Universidad de Oxford.

Quien visita Santiago de Chile y siente amor por el arte de las letras, no deja pasar la oportunidad de visitar las casas del gran Neruda: La Chascona, Isla Negra y La Sebastiana.

Hoy es el turno de la primera: La Chascona, una de las casas más conocidas fincas del poeta. Se encuentra a las laderas del Cerro San Cristóbal, más específicamente, en la pequeña calle Fernando Márquez de la Plata 0192 en el Barrio Bellavista.

Se llama "La Chascona" en honor a Matilde Urrutia, su esposa. Entre sus paredes, Neruda dejó un mundo de fantasía y magia, con objetos únicos que él fue recolectando a lo largo de toda su vida.

Su obsesión por el mar queda clara en la casa, que está decorada como si fuera un barco, con ventanas, faroles, muebles, mascarones de proa, caracolas marinos, cajas de música, jarrones, billetes y monedas.

Neruda inició la construcción de esta casa en 1953 y la concluyó en 1955. Hoy, podemos apreciar perfectamente los maravillosos resultados que logró. La casa tiene un jardín o hall al aire libre, conectado al living por dos escaleras. Tiene puertas sorprendentes, pasillos secretos, habitaciones originales, un comedor adornado con cuadros de naturaleza muerta, su valiosa biblioteca, un bar hecho con madera de un barco francés y muchos otros rincones mágicos.

Construida por el arquitecto Germán Rodríguez Arias, esta casa merece ser visitada.

Publicado por: Paula Labella

1 ComentariosComentar

que bacan su vida :)

Mié, 2011-06-08 20:10
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