Destino Fort Lauderdale
- Imprimir
- Enviar por email
- Publicado por: Paula Labella

“Fort Lauderdale” suena a modelo de auto (o al menos a mí, así me suena). Pero de auto, no tiene nada: Fort Lauderdale es una ciudad. Si ya lo sabían, seguramente también saben dónde queda. Pero yo por las dudas les cuento.
Fort Lauderdale queda en los Estados Unidos y está situada en la costa sudeste de La Florida, entre Miami y Palm Beach. Es famosa por sus canales interiores navegables, gracias a los cuales muchos le conocen como “la Venecia de América”. Lógicamente, no tiene las románticas góndolas y gondoleros italianos, pero sus 480 km de canales inter-costeros son recorridos por taxis acuáticos, que si uno quiere pueden ser románticos también.
Además de sus canales, los turistas llegan a Fort Lauderdale atraídos por su costa (de poco más 35 km de extensión) repleta de hermosas playas. Así es Fort Lauderdale: sol, arena, lujos y aguas azules, prácticamente todo lo que un turista en busca de calorcito ambiciona conseguir. No en vano, los grandes cruceros del mundo llegan a sus costas y son recibidos por Port Everglades (el segundo puerto más grande para este tipo de embarcaciones en Florida).
Pero, lógicamente, este destino ofrece mucho más que canales y playas. Pueden divertirse visitando “Atlantis, el reino del agua”: el parque temático acuático más grande del sur de Florida.
Y cuando digo que pueden divertirse, por favor tómenlo en serio. Hablamos de 26 hectáreas de diversión, repletas de toboganes, trayectos y todo lo necesario para que la adrenalina desborde.
Si van con niños o son aventureros, este sitio es infaltable. Dicen que el mejor de los juegos es el Awesome Two-Some. Pero yo los invito a que ustedes prueben, y después me recomienden por ustedes mismos.
Para aquellas damas o señores que además de un bronceado quieren volver a casa con una nueva y hermosa joya, mi sitio recomendado es calle “Olas Boulevard”, donde se alojan los tesoros más preciados de Fort Lauderdale.
Se trata de una calle de estilo colonial español, donde se encuentran las mejores tiendas de joyas, antigüedades, moda, arte y de más. Y por supuesto, si comprar les provoca hambre, también allí encontraran los mejores restaurantes. Que si gustan, los agasajaran con la pesca del día.
Desde luego, esto es tan solo un trago de lo maravilloso que es Fort Lauderdale. Un destino jamás se agota en sus principales lugares turísticos y por eso los invito a todos aquellos que alguna vez ya estuvieron por allí, a que nos deleiten con esos rinconcitos “no tan conocidos” y especiales, que les brindaron a ustedes los hermosos recuerdos.
Via | armatuviaje

0 ComentariosComentar