| Plantas Medicinales, Reiki y Homeopatía en Otra Medicina

Enero 10, 2008

La Catedral de Santa Cecilia

sta1.JPG

En la ciudad francesa de Albi todo huele a Tolouse Láutrec y a los Cátaros, dos estandartes de la autoestima de esta ciudad, sumados a la planta Isatis tinctoria, una planta que en determinado momento supo pintar de azul todos los rincones de esta ciudad.

Pero Albi esconde otras maravillas, no tan ligadas a su historia, sino a su morfología como en tanto ciudad. Sería pecar de poco observador si no hago alusión en este artículo a las tranquilas, lentas y pintorescas aguas del río Tarn, o al casco viejo de la ciudad si pretendo traer a colación las bellezas que Albi ostenta con orgullo.

Pero especialmente existe una que me interesa en particular. Se trata de la Catedral de Santa Cecilia, edificio que ha sido catalogado nada más ni nada menos que como la edificación de ladrillo más grande del mundo.

Construida asemejándose a una fortaleza, la imponencia de esta gigantesca construcción domina el campo visual si nos acercamos a su entorno. Sus muros altísimos y majestuosos establecen un radical contraste si decimos adentrarnos en ellos, pues es sólo aquí donde se logra contemplar las verdaderas maravillas de la Catedral.

Edificada en un lapso de doscientos años (de 1282 a 1480), esta catedral alberga un verdadero museo de arte cristiano dentro de sus bloques de ladrillos que muestran el más radical estilo gótico meridional.

sta3.JPG

Hablo de la mayor catedral pintada de toda Europa, dato que la vuelve un lugar que necesariamente debe visitar un turista asiduo al religioso. Dentro de los muros sólidos que vemos del lado de afuera, en el interior de los mismos podemos apreciar obras de pintores del Renacimiento Italiano, como puede ser El Fresco del Juicio Final, una obra artística pintada al temple que pone en interacción el Cielo, la Tierra y el Infierno.

Otro atractivo de la Catedral de Santa Cecilia es su órgano, el cual posee dimensiones exageradas (16,40 m de largo x 15, 30 m de alto), el cual, siendo uno de los órganos de iglesia más bellos de toda Francia, brinda conciertos gratuitos todos los miércoles y domingos de los meses de julio y agosto.

Si andan por Francia y desean escapar de la monotonía parisiense, hacer una escapadita a Albi para disfrutar de esta impresionante catedral puede ser una opción interesante. Más aún si son católicos, pues de seguro que lograrán apreciarla con mucho más detalle si cumplen con esta condición.

VIA | Albi Tourisme


No hay Comentarios

Dejar un Comentario