Paz inquebrantable en el Lago Atitlán
Imaginémonos en medio de una paz perpetua e inquebrantable, tomando un buen refresco mientras disfrutamos de un libro rodeados de un gran silencio acunado por volcanes impresionantes que nos observan disfrutar, y todo eso sin alterar en lo más mínimo la armonía natural que estamos apreciando.
Esta postal (a nivel pictórico y a nivel personal) es la que puede regalarnos el Lago de Atitlán, un lago guatemalteco que ostenta el nombre de “Lago más bello del mundo”, nada más ni nada menos.
Este lago posee una extensión de unos 180 kilómetros y está ubicado en la región de Sololá, y se rodea de unos cuantos volcanes inactivos que ofician de escolta del lago.
Pero no sólo la paz y tranquilidad de Atitlán son las que llaman la atención por su belleza y autenticidad, sino que en las orillas del lago, adentrándonos en los territorios de los volcanes que lo rodean podemos encontrar 14 pueblos mayas que aún guardan sus tradiciones y que pueden enseñarnos mucho respecto a las cuestiones relativas a la identidad de los pueblos.
Visitar el Lago de Atitlán es una experiencia que no sólo nos hará disfrutar la paz y tranquilidad para encontrarnos con nosotros mismos, sino que combinará esta experiencia con la de conocer a otras culturas. Un lugar que sin duda merece ser conocido para reflexionar y sacar conclusiones de nosotros mismos y de nuestra existencia.
VIA | Miss Viajes // Deguate
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