El monasterio de Suso
Se acepta habitualmente que el Monasterio de Suso es la cuna del castellano, ya que aquí Gonzalo de Berceo escribió la primera poesía culta en castellano. Fueron declarados Patrimonio de la Humanidad el 4 de diciembre de 1997.
Los orígenes del monasterio se remontan a la época visigoda del siglo VI. El cenobio ha sufrido a lo largo de la historia numerosas vicisitudes y en la actualidad se conservan la iglesia de Suso y el monasterio de Yuso. La iglesia de Suso fue consagrada en el año 984.
Su aspecto exterior es sencillo, pero conserva elementos decorativos mozárabes. En su interior se conservan las tumbas de los siete Infantes de Lara y de tres reinas de Navarra: Elvira, Ximena y Tota. El interior se forma con dos naves separadas por tres arcos de herradura. En el lado del Evangelio existen tres cuevas, en una de las cuales se guardó el sepulcro de San Millán hasta mediados del siglo XI.
El monasterio de Suso tiene sus orígenes en una construcción románica del siglo XI, pero fue reconstruido entre los siglos XVI al XVII. La portada principal es barroca-plateresca, del XVII. Dispone de un claustro de grandes dimensiones de estilo gótico-renacentista. En su interior se guardan numerosas obras de arte, entre las que destacan cuadros de fray Juan Rizzi, y las arcas de San Millán y San Felices, con rica pedrería y orfebrería, reproducidas en el siglo XX, pero que contienen parte de los marfiles originales.
Quizá, lo más valioso del monumento sea su biblioteca que alberga numerosos códices e incunables, así como un singular archivo de documentos de los siglos XI al XVI.
Artículos Relacionados
No hay Comentarios
Dejar un Comentario




